
Anyelin Campos | acampos@elsoldeoccidente.com
Educación. Durante décadas, la enseñanza del inglés se ha enfocado principalmente en la gramática, el vocabulario y la práctica constante. Sin embargo, cada vez más especialistas señalan que el éxito en el aprendizaje de un idioma también depende de factores que van más allá de las capacidades lingüísticas.
Vergüenza al hablar, miedo a equivocarse, ansiedad, frustración o creencias como “no tengo talento para los idiomas” son obstáculos que afectan a muchas personas y que, según algunos profesionales, pueden influir tanto como los propios contenidos académicos.
Esta visión es la que impulsa la propuesta desarrollada por Josué Herdel, psicólogo y profesor de inglés, quien plantea una metodología que integra conocimientos de la psicología al proceso de aprendizaje de una segunda lengua.
La iniciativa surgió a partir de la combinación de sus dos áreas de formación. Herdel se graduó inicialmente como profesor de inglés en la Universidad de Costa Rica y posteriormente estudió Psicología. Desde ambas disciplinas comenzó a observar que muchas de las dificultades que enfrentan los estudiantes no se explican únicamente por aspectos lingüísticos.
“Muchos de los obstáculos no son solamente problemas de gramática o vocabulario. También intervienen factores como la vergüenza, la ansiedad, el miedo a cometer errores o la falta de confianza en las propias capacidades”, explicó.
El papel de las emociones. Diversos estudios en educación han señalado que las emociones influyen directamente en la atención, la memoria y la motivación, elementos fundamentales para cualquier proceso de aprendizaje.
En el caso de los idiomas, Herdel considera que uno de los bloqueos más frecuentes es la preocupación por cometer errores al hablar frente a otras personas.

“Cuando alguien está más pendiente de no hacer el ridículo que de comunicarse, gran parte de su energía mental se dirige a esa preocupación y no al aprendizaje”, señaló.
A esto se suman creencias que pueden consolidarse tras experiencias negativas previas, como pensar que aprender inglés es una habilidad reservada para ciertas personas o que existe una edad límite para lograrlo.
Según el especialista, estas ideas suelen generar frustración y desmotivación, especialmente en quienes han intentado estudiar el idioma en varias ocasiones sin obtener los resultados esperados.
Una visión diferente de la enseñanza. La propuesta incorpora herramientas inspiradas en estrategias utilizadas en psicoterapia para ayudar a los estudiantes a identificar y gestionar emociones que aparecen durante el aprendizaje.
Más allá de enseñar estructuras gramaticales o vocabulario, el enfoque busca que las personas comprendan mejor qué ocurre cuando experimentan ansiedad, inseguridad o desánimo frente al idioma.
“La intención es que entiendan por qué se bloquean en determinados momentos y desarrollen recursos para continuar avanzando en lugar de abandonar el proceso”, comentó.
Entre las estrategias utilizadas se encuentra el reconocimiento de pequeños logros y avances progresivos, con el objetivo de fortalecer la confianza y la motivación de los estudiantes.
Un cambio de perspectiva. Para Herdel, uno de los principales aportes de este enfoque consiste en modificar la manera en que muchas personas perciben el aprendizaje del inglés.
Mientras algunos métodos se concentran exclusivamente en los contenidos académicos, esta propuesta parte de la idea de que comprender los factores emocionales puede facilitar el desarrollo de nuevas habilidades.
“A veces el obstáculo no es el idioma en sí, sino la forma en que la persona se percibe a sí misma mientras intenta aprenderlo”, afirmó.
La iniciativa refleja una tendencia cada vez más presente en el ámbito educativo: reconocer que el aprendizaje no depende únicamente del conocimiento que se transmite, sino también de las emociones, creencias y experiencias que acompañan a cada estudiante durante el proceso.
Desde esta perspectiva, aprender un idioma deja de ser solamente un desafío lingüístico para convertirse también en un ejercicio de autoconocimiento y desarrollo personal.




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