
Anyelin Campos | acampos@elsoldeoccidente.com
Educación. Costa Rica volvió a brillar en el escenario internacional al coronarse campeón mundial en la World Robot Olympiad (WRO) 2025, la competencia de robótica educativa más prestigiosa del planeta. El triunfo llegó de la mano de tres jóvenes del Colegio Lincoln, quienes desarrollaron Sprout, un robot capaz de cultivar alimentos en el espacio, una propuesta que deslumbró a jueces y expertos durante el certamen realizado en Singapur. El país no solo obtuvo el primer lugar en la categoría Futuros Innovadores (Senior), sino también el codiciado Innovation Award, otorgado únicamente a las ideas que abren nuevos caminos para el avance tecnológico global.
El proyecto ganador plantea una solución real a uno de los mayores desafíos de la exploración espacial: cómo producir alimentos frescos en misiones de larga duración. El equipo —integrado por Alanna Music, Emma Music y Joel Chen— diseñó un vivero espacial inteligente que regula luz, humedad y otros parámetros esenciales para el crecimiento óptimo de los cultivos. Además, incorporaron un sistema capaz de simular gravedad mediante rotación y fuerza centrífuga, indispensable para que las raíces crezcan correctamente en ambientes sin gravedad. “Posicionar a Costa Rica ante potencias como China, Japón o Estados Unidos es un orgullo enorme”, comentó Emma, quien destacó el rigor científico detrás del diseño.
El desarrollo de Sprout requirió cerca de un año de trabajo, investigación y creatividad aplicada. Joel explicó que tomaron como inspiración la biodiversidad costarricense y las necesidades reales de la vida en el espacio, uniendo robótica avanzada, inteligencia artificial y biotecnología agrícola. “Estar en una vitrina global y lograr el campeonato nos demostró que aspirar a lo grande sí es posible”, afirmó. Alanna, por su parte, recordó la exigencia de la competencia: largas jornadas explicando su proyecto a jueces de todo el mundo, quienes volvieron una y otra vez para evaluarlo, una señal de que estaban ante una propuesta excepcional.
Para llegar al Mundial, el equipo debió dominar primero la competencia nacional y luego enfrentarse a gigantes tecnológicos en Singapur. “Competimos contra los mejores del planeta, y aun así logramos un rendimiento sólido y destacado”, afirmó Christopher Music, entrenador del equipo. El proyecto contó además con el apoyo de instituciones que facilitaron equipos especializados, recursos tecnológicos y la logística necesaria para trasladar el robot, una inversión que superó los ₡20 millones.
La representante latinoamericana ante el Advisory Council de WRO, Alejandra Sánchez, celebró el triunfo como un hito para el país. “Costa Rica no solo estuvo presente: ahora es campeón mundial. Este logro demuestra lo que podemos alcanzar cuando impulsamos la educación, la ciencia y la tecnología”, afirmó.
El éxito de Sprout es más que una medalla. Es un recordatorio de que el talento nacional florece cuando se combina con oportunidades, acompañamiento y visión. Y que, desde un país pequeño, también se puede escribir una página inolvidable en la historia de la innovación mundial.








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