
- Encuesta realizada entre 1.214 estudiantes inscritos en la Competencia Nacional de PLASMA revela que el 56% se inclina por estas dos áreas, mientras las habilidades blandas también ganan protagonismo.
Anyelin Campos | acampos@elsoldeoccidente.com
Educación. Las Ciencias de la Salud y las áreas de Ingeniería y Arquitectura concentran las principales preferencias vocacionales entre los jóvenes costarricenses que se encuentran explorando su futuro profesional.
Así lo revela el Sondeo 2026 de la Competencia Nacional de PLASMA, realizado entre los 1.214 estudiantes de colegio inscritos en la quinta edición de esta iniciativa, cuyos resultados ofrecen una radiografía sobre los intereses de una generación que en los próximos años deberá tomar decisiones sobre su formación universitaria y su incorporación al mercado laboral.
De acuerdo con el análisis, el 29,65% de los participantes manifestó interés por estudiar una carrera relacionada con Ciencias de la Salud, mientras que el 26,36% se inclinó por Ingeniería y Arquitectura. En conjunto, ambas áreas representan poco más del 56% de las preferencias vocacionales de la población consultada.
Las cifras se ubican muy por encima de otras áreas como Ciencias Sociales, con un 4,94%; Ciencias de la Educación, con un 2,8%; Ciencias Exactas, con un 2,22%; y Letras, con apenas un 0,25%.
“Más del 50% de la población inscrita en PLASMA tiene intereses concentrados en dos grandes áreas. Esto nos dice dos cosas: que la conversación pública sobre STEM y salud está permeando en las decisiones de las nuevas generaciones, pero también que otras áreas fundamentales para el desarrollo del país están quedando al margen de las preferencias vocacionales de los jóvenes”, afirmó Llobelky Hasbun, encargada de las Competencias PLASMA.
Habilidades blandas también ganan terreno. El sondeo también permitió conocer qué tipo de conocimientos y competencias desean fortalecer los estudiantes durante su proceso de exploración vocacional.
Un 39,7% de las respuestas estuvo relacionado con competencias no técnicas, por encima de conocimientos académicos tradicionales.
Entre las principales habilidades mencionadas destacan el trabajo en equipo y liderazgo, seguido por pensamiento crítico y resolución de problemas, comunicación y capacidad para hablar en público, toma de decisiones, autoconocimiento, habilidades blandas en general y trabajo bajo presión.
Según Hasbun, esta tendencia coincide con las nuevas demandas que se observan en el mercado laboral.
“Los datos coinciden con lo que se está viendo en el mercado laboral costarricense: los empleadores priorizan cada vez más las competencias transversales sobre los contenidos técnicos. La buena noticia es que los propios jóvenes lo están captando y justamente es parte fundamental de lo que buscamos fortalecer durante las competencias PLASMA”, agregó.
Educación, entre las áreas con menor preferencia. Uno de los datos que llama la atención en el análisis es la baja intención de estudiar carreras vinculadas con las Ciencias de la Educación.
Solo el 2,8% de los jóvenes consultados manifestó interés por esta área, lo que la ubica como la penúltima entre las preferencias registradas, únicamente por encima de Letras.
El resultado contrasta con los desafíos que enfrenta actualmente el sistema educativo costarricense y con los datos recogidos en el último Informe Estado de la Educación, publicado por CONARE en 2025, que documentó una profunda crisis en este sector.
Para Daniel Ortiz, orientador vocacional de PLASMA, los resultados reflejan la importancia de acompañar a los estudiantes durante la etapa en la que comienzan a definir su futuro profesional.
“Los jóvenes están mostrando con claridad hacia dónde quieren ir, y nuestro trabajo es acompañarlos a explorar esas áreas de interés vocacional antes de que tomen una decisión definitiva. Es una señal positiva que los estudiantes tengan intereses tan claros en áreas de alto impacto para el país como salud, ingeniería y las habilidades del futuro, lo cual calza con las demandas de la cuarta revolución industrial”, señaló.
Una generación en pleno momento de decisión. La encuesta también muestra que la mayoría de las personas participantes se encuentra en una etapa clave para definir su futuro académico.
El 85,6% tiene entre 16 y 18 años, mientras que el 43,5% cursa undécimo año, es decir, se encuentra a las puertas de finalizar la educación secundaria y elegir una carrera universitaria.
Se trata de una generación que, de acuerdo con las proyecciones del análisis, ingresará a la universidad entre 2027 y 2028, por lo que sus decisiones actuales podrían marcar parte del panorama educativo y laboral del país durante los próximos años.
“Estamos llegando a los jóvenes en el momento exacto en que necesitan explorar antes de decidir. PLASMA les permite vivir experiencias reales en cuatro áreas profesionales, resolver retos concretos y trabajar en equipo con expertos del sector, todo antes de matricular una carrera”, explicó Ortiz.
Los resultados del Sondeo 2026 evidencian así una fuerte inclinación de los jóvenes hacia carreras vinculadas con la salud, la tecnología y la ingeniería, al tiempo que reflejan una creciente valoración de las habilidades necesarias para adaptarse a un mercado laboral en constante transformación.






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