Después de los 60: más años de vida, pero con mayores riesgos para la salud

Anyelin Campos | acampos@elsoldeoccidente.com

Salud. El aumento en la esperanza de vida representa uno de los principales avances en salud pública; sin embargo, también trae consigo importantes desafíos. En la población mayor de 60 años, las enfermedades crónicas y las infecciones respiratorias se posicionan como las principales amenazas para la calidad de vida y la longevidad.

De acuerdo con datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, la esperanza de vida después de los 60 años alcanza aproximadamente los 21,2 años, aunque cerca de 5,1 de estos se vivirían en condiciones de salud no óptimas. Este escenario se ve agravado por el aumento de enfermedades no transmisibles como hipertensión, diabetes, padecimientos cardiovasculares y distintos tipos de cáncer, que actualmente constituyen la principal causa de morbilidad, discapacidad y muerte en esta población.

A este panorama se suman los riesgos asociados a infecciones respiratorias provocadas por agentes como el neumococo, el virus respiratorio sincitial (VRS) y el COVID-19, que pueden generar complicaciones graves en personas adultas mayores. Factores como el acceso limitado a servicios de salud y las desigualdades socioeconómicas también inciden en una mayor vulnerabilidad y en el riesgo de mortalidad por causas prevenibles.

El envejecimiento poblacional en América Latina avanza a un ritmo acelerado. Se estima que para el año 2030 la población mayor de 60 años alcanzará los 121 millones de personas y que para el 2050 representará cerca del 26% del total regional, superando incluso a la población menor de cinco años.

Ante este contexto, especialistas coinciden en la importancia de fortalecer estrategias de prevención. La inmunización, respaldada por entidades como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, se posiciona como una de las herramientas más efectivas para reducir la incidencia de enfermedades prevenibles como la neumonía, influenza, hepatitis y herpes zóster, contribuyendo a mantener la funcionalidad y bienestar de las personas mayores.

“Hoy continuamos trabajando para ampliar el alcance de nuestras vacunas y reducir las brechas de acceso en la población”, señaló Jorge La Rotta, líder médico de Vacunas de Pfizer para el Clúster Norte de Latinoamérica, quien destacó el impacto de la vacunación en la salud pública.

Además de la prevención médica, el envejecimiento saludable depende de la adopción de hábitos como una alimentación balanceada, la actividad física regular y el fortalecimiento de capacidades cognitivas. Estas acciones permiten prolongar la independencia y mejorar la calidad de vida en esta etapa.

En paralelo, iniciativas globales como el Decenio del Envejecimiento Saludable impulsado por la Organización de las Naciones Unidas promueven entornos inclusivos, atención integral y sistemas de cuidados de largo plazo que respondan a las necesidades de una población cada vez más longeva.

El reto para los sistemas de salud y la sociedad será garantizar que estos años adicionales de vida se vivan en condiciones óptimas, reduciendo riesgos y promoviendo el bienestar integral de las personas adultas mayores.

Sobre Anyelin Campos 2084 artículos
Periodista y Lic. en Comunicación con énfasis en Mercadeo, egresada de la Universidad Latina de Costa Rica, con más de 10 años de experiencia en el ejercicio del periodismo.Contacto: Móvil: (+506) 8979 3627 E-mail: acampos@elsoldeoccidente.com

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