
- Falta de tratamiento sitúa a los pacientes con hipertensión pulmonar en altísimo riesgo de morir si eventualmente contraer el COVID-19, al estar desestabilizados y débiles.
Anyelin Campos | acampos@elsoldeoccidente.com
SALUD | Desde que llegó el SARS-COV-2 los pacientes con hipertensión pulmonar temen por sus vidas, no solo por entender claramente lo que es vivir diariamente con dificultad respiratoria o ser oxigeno dependientes sino también por el atraso que se ha dado en algunos casos con la entrega a tiempo de sus medicamentos, vitales para respirar.
Así lo manifiesta la representante de Hipertensión Pulmonar y miembro de la Red de Enfermedades Raras de Costa Rica, organizaciones no gubernamentales que velan por el bienestar de los pacientes que son diagnosticados con esta difícil e incomprendida enfermedad, que discapacita a quien la padece.
“En las últimas semanas hemos tenido que enviar diversas cartas y comunicados a las jefaturas de farmacia de los Hospitales San Juan de Dios y México, debido al atraso en la entrega de los medicamentos para los pacientes con hipertensión pulmonar”, menciona Francini Romero.
“Si bien entendemos perfectamente toda la labor y el esfuerzo que está haciendo nuestra seguridad social, también muchos de nuestros pacientes están en altísimo riesgo, debido a que al no contar con el tratamiento oportuno, lo pueden ver interrumpido afectando su calidad de vida, lo que les ocasiona una descompensación en el organismo que puede ir desde disnea (falta de aire) hasta tener desmayos o síncope porque el corazón no puede bombear la sangre suficiente hacia el organismo y por ende a sus pulmones. Tenemos conocimiento de una paciente fallecida en la espera del medicamento y una joven que por la falta de medicamento regresó a tener constantes síncopes”.
Sobre la Hipertensión Pulmonar. Esta enfermedad considerada como una patología poco frecuente o rara (de las más de 7 mil enfermedades que existen en el mundo) ocasiona un aumento en la presión en la circulación pulmonar. Lo que provoca que, con el tiempo, el lado derecho del corazón se vuelva más grande debido a la resistencia y aumento de la carga de trabajo.
Existen cinco tipos de hipertensión pulmonar y entre los síntomas, los pacientes tienen dificultad para respirar durante sus actividades cotidianas, mareos, pulso acelerado, desmayos, dolor en el pecho, hinchazón de tobillos, estómago o piernas (por la retención de líquidos), coloración azulada en los labios y piel (al no llegar suficiente sangre al organismo) y conforme avanza la enfermedad el paciente se siente mayormente debilitado y dependiente.





Dejar una contestacion