
Anyelin Campos | acampos@elsoldeoccidente.com
Nacional. En el marco de la Semana Nacional de la Nutrición y la conmemoración del Día del Agricultor, este 15 de mayo, el Colegio de Profesionales en Nutrición de Costa Rica (CPN) hizo un llamado a la población para rescatar los “sabores de nuestra tierra” y fortalecer una alimentación basada en productos frescos, locales y culturalmente representativos del país.
La iniciativa busca promover el valor de la comida tradicional costarricense no solo como parte de la identidad cultural, sino también como una herramienta clave para mejorar la salud y prevenir enfermedades relacionadas con la alimentación.
Según explicó la nutricionista y vocera del Colegio, Alejandra Irola, muchas de las preparaciones típicas costarricenses continúan siendo aliadas nutricionales cuando se elaboran de forma balanceada y utilizando ingredientes frescos.
“Muchos de nuestros platillos típicos están construidos con alimentos naturales y accesibles como frijoles, arroz, maíz, vegetales, tubérculos y frutas tropicales. Son preparaciones que aportan fibra, vitaminas, minerales y energía de calidad, además de permitir combinaciones nutricionalmente muy completas”, señaló la especialista.
El Colegio destacó que recetas tradicionales como el gallo pinto, el casado, la olla de carne y el tamal representan ejemplos claros de cómo la gastronomía nacional integra carbohidratos, proteínas y vegetales en un mismo tiempo de comida, favoreciendo el equilibrio nutricional.
No obstante, el CPN advirtió sobre el creciente desplazamiento de estos alimentos frente al aumento en el consumo de productos ultraprocesados, situación que preocupa por sus efectos tanto en la salud como en la pérdida de identidad cultural.
“El problema no está en nuestra comida típica, sino en el desplazamiento que ha tenido frente al aumento del consumo de productos ultraprocesados. Al alejarnos de los sabores tradicionales también perdemos calidad nutricional, identidad cultural y conexión con quienes producen nuestros alimentos”, agregó Irola.
El Colegio también resaltó el papel fundamental del agricultor costarricense dentro de este enfoque de salud pública, al recordar que detrás de cada alimento fresco existe el trabajo diario de miles de personas dedicadas a la producción agrícola nacional.
De acuerdo con el Colegio, consumir productos locales y de temporada no solo beneficia la economía del país, sino que también facilita patrones de alimentación más saludables y sostenibles, capaces de contribuir a la prevención de enfermedades como la obesidad, la diabetes y la hipertensión.
Entre los alimentos tradicionales que destacan por sus beneficios nutricionales se encuentran los frijoles, el maíz, la yuca, el plátano, el ayote, las hojas verdes y las frutas tropicales, debido a su aporte de fibra, antioxidantes y micronutrientes esenciales.
Asimismo, el CPN recordó que mantener una alimentación saludable no necesariamente implica mayores gastos económicos, ya que optar por productos frescos y locales suele ser una alternativa más accesible para las familias costarricenses.
Como parte de las actividades de la Semana Nacional de la Nutrición, el Colegio invitó a las familias a rescatar recetas tradicionales, compartirlas con las nuevas generaciones y valorar el trabajo de quienes hacen posible que los alimentos lleguen diariamente a las mesas de los hogares.
“Volver a los sabores de nuestra tierra es también cuidar nuestra salud, fortalecer nuestras raíces y reconocer el enorme aporte del agricultor costarricense. Cada elección alimentaria puede convertirse en una forma de apoyar una vida más sana y un país más fuerte”, concluyó Irola.







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