
- La poesía como acto de creación y poder femenino.
Anyelin Campos | acampos@elsoldeoccidente.com
ARTE Y CULTURA | En el universo literario de Rocío Mylene Ramírez, la poesía no es solo una forma de expresión, sino un ejercicio íntimo de autoconocimiento y transformación. Su más reciente obra, Gaia Con Tacones, publicada por la editorial ramonense Dimensión Inédita, es una afirmación de fuerza, sensibilidad y búsqueda personal. Una propuesta poética donde lo cotidiano y lo mitológico se entrelazan para mostrar que la mujer —en su complejidad, en sus contradicciones, en su belleza— es una fuerza creadora inagotable.
La autora, que ya cuenta con cinco libros publicados, confiesa que esta obra representa una vuelta hacia sí misma. “Particularmente, con estos poemas encontré un espacio para conocer mi propia intimidad, conocer a la persona detrás de los textos”, explica. Se trata de una poesía que susurra desde lo profundo, que nace del cuerpo habitado y de la necesidad de hacer preguntas esenciales sobre la existencia, el deseo, el juicio, la fuerza y la identidad femenina.
El título Gaia Con Tacones condensa la propuesta simbólica del libro: una fusión entre la diosa primordial de la Tierra y un objeto cotidiano —los tacones— cargado de significados culturales. “Gaia es una diosa antigua, la madre tierra primordial, nuestra interconexión con la naturaleza. Yo veo en ella el poder creador de las mujeres”, afirma Rocío.

Al hablar de los tacones, la autora desafía la mirada tradicional. Lejos de considerarlos una herramienta de opresión, los resignifica como una forma de elevarse, de acercarse al cielo. “Los veo como un pedestal donde nos podemos ver como una escultura valiosa que se siente poderosa”, dice, reivindicando el derecho a elegir —a usarlos o no—, y desde ahí construir una imagen propia que sea libre y empoderada.
Un susurro que tardó dos años. El proceso de creación de este poemario fue, según cuenta, un acto profundamente íntimo. “Este poemario tardó dos años en susurrarme lo que quería decir”, expresa. Los versos se gestaron lentamente en una libreta que siempre la acompaña, recogiendo imágenes y emociones que luego transformó en poemas. La escritura fue también un reto: enfrentarse a su propia autoexigencia, cuestionar miedos y convertir su vivencia en un espejo en el que otras mujeres pudieran también reconocerse.
“Gaia con tacones explora la idea de que ser mujer es un acto poderoso”, señala Rocío. Esa afirmación atraviesa toda la obra: somos creadoras, tenemos la capacidad de transformar y transformarnos. No se trata solo de escribir, sino de usar la voz con propósito, con valentía, con sentido.
Más que poesía: un diálogo interno. A diferencia de sus libros anteriores, Rocío siente que esta obra marca un cambio importante. Es, en sus palabras, una conversación interna, una búsqueda de confianza y liberación. “Ha sido un proceso para liberarme del miedo al juicio ajeno, de la necesidad paralizante de aprobación externa”, comenta. En Gaia con tacones se percibe ese tránsito: del silencio al sonido, del encierro a la expresión, de la duda a la certeza de que su voz tiene un lugar propio y necesario.
Literatura desde Occidente. La publicación de este libro también destaca por el sello editorial que lo respalda. Rocío celebra la experiencia de trabajar con Dimensión Inédita, dirigida por el joven ramonense Raúl Méndez. “Ha sido una gran alegría. Es una editorial que se toma muy en serio la revisión de los textos, pero en forma cercana con el autor”, destaca. El cuidado estético de la publicación y el acompañamiento editorial aportan un valor significativo a la obra, y se consolidan como un referente para la literatura emergente en la región.
Para quienes se acerquen por primera vez a Gaia con tacones, Rocío deja una invitación honesta y cálida: “Les invito a mirar con cariño las letras de una mujer que tiene dedos comunes, de esos que escriben”. Porque esta no es solo una obra poética; es un llamado a habitar el mundo desde lo femenino, a reconocerse como cuerpo, voz y creación.










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