

El autismo es una condición que afecta el modo que una persona ve el mundo, procesa la información y actúa recíprocamente con otras personas. A las personas con Tras- tornos del Espectro Autista (TEA en adelante) les resulta difícil desa- rrollar relaciones sociales, comu- nicarse y pensar en abstracto.
Aunque un grupo de personas con TEA tiene dificultades de apren- dizaje, otros tienen capacidades intelectuales iguales o superiores a la media.
Se define como una profunda alteración de diferentes funciones del sistema nervioso central, que configuran este trastorno como una discapacidad diferente con entidad propia y generando unas necesidades de tratamiento espe- cífico y especializado. Diferentes investigaciones sostienen su origen biológico.
Nosotros las familias con hijos con una condición diferente, sea cual sea esta debemos pasar y luchar día a día contra diversas situa- ciones.
A continuación, presentamos la carta de la familia Huertas Álvarez:
En mi familia el problema no han sido mis hijos ni su condi- ción “Autismo de Alto Funciona- miento”; sino la ignorancia y las etiquetas de las demás personas. Las cuales no comprenden su condición y en muchas ocasiones se les debe escuchar la frase “A él (o ella) no se le ve cara de autista”.
Y cuando lo escucho siempre me he preguntado ¿cómo es la cara de una persona con autismo? Aunque al principio lo llevamos sin ningún diagnostico está- bamos conscientes de que nues- tros niños no eran como los
demos niños (así nos decían muchos allegados). Y debíamos escuchar comentarios negativos, de personas que se ensañaban en decir y recalcar que mis tesoros no iban a lograr en su momento concluir sus estudios secunda- rios “Bachillerato” y ya luego escuchar cómo les decían usted no va a poder con la Universidad, y sé que así seguiremos cada vez que logren una meta alguien tratara de cortarle sus alas….. pero nosotros como sus padres estaremos ahí para apoyarlos a volar muy alto, mientras Dios nos preste vida……
Mis héroes que a pesar de su condición TEA, fueron educados con valores, respeto, comprensión, responsabilidad y sobre todo con mucho amor; les enseñamos a luchar por las metas que se propongan y que con esfuerzo se puede lograr. Hoy por hoy le doy gracias a Dios ya que ellos ya han logrado superar muchos obstáculos, con mi apoyo incondicional y el de mi esposo, que a pesar de que en muchas ocasiones se reciben miles de críticas, en la parte educativa por que se piensa que uno en su lucha lo que desea es fastidiar a los docentes cuando está pendiente del desarrollo de sus hijos.
En la parte familiar porque no se tiene el apoyo necesario ya que la mayor parte de las ocasiones te los tachan de malcriados, raros y hasta palabras peyorativas para referirse a ellos o comentarios como “ellos no tienen nada eso es pura paya- sada, lo que tienen es vagancia, bueno podría seguir escribiendo y escribiendo muchas otras cosas más que te hacen sentir impo- tencia al ver que no cuentas con el apoyo que necesitaba.”
Doy gracias infinitas a Dios por la familia que me dio, mis 2 hijos (mihijade20añosymihijode18 años) que son mi motor, que me enseñaron a luchar contra todo para defender sus derechos. Por el hombre tan maravilloso que es mi marido. Orgullosa- mente familia TEA Huertas Álvarez







