
Kevin Barley, estudiante de psicología, UACA | kevin.barley.z90@gmail.com
COLABORACIÓN | En este artículo, no hablaremos de ninguna ideología o postura moderna de pensamiento en específico. Hablaremos de lo relevante, que en muchas ocasiones estas nuevas posturas e ideologías modernas abogan sobre la igualdad, “El trato equitativo de todos independientemente de sus diferencias”
No se puede ocultar que la igualdad en estos tiempos modernos, en ocasiones, resguarda en ella, una especie de discriminación disfrazada no intencionada, por así decirlo. Si pensamos en ¿Qué tiene en común la igualdad con la discriminación? Nos daremos cuenta que su fin está determinado por las diferencias que presenta el ser. La igualdad, en su búsqueda de un trato igualitario, atiende esas diferencias en ocasiones con cierta ceguera al pretender que no suponen ningún obstáculo para el ser o los demás. Pero cualquier modelo de igualdad que no acepte con diferenciación e integración dichas diferencias, siempre tendrán el riesgo de caer en la discriminación no intencionada… o ¿Intencionada?
La diferenciación es fomentar las características únicas de cada persona en persecución de sus metas y la integración por su parte contrasta, garantizando que lo que sucede a una persona le afectará a todos los demás. Se podría expresar en términos prácticos que:
“Integración + Diferenciación = Igualdad”.
Integrar nuestras diferencias y las de los demás, requiere reconocerlas de frente y aceptar que existen, y preguntarnos ¿Suponen un obstáculo para el ser?; acaso ¿la experiencia que a mi me constituye como ser es la misma que te constituye a ti? Por esta razón, inequívocamente, todos y cada uno de nosotros, somos diferentes y singulares. Por lo que buscar un trato idéntico entre nosotros, desde el lente de que todos somos iguales, supondría un error de percepción. Hay que aspirar al trato idéntico entre todos nosotros, comprendiendo que no lo somos.
Para intentar no caer en ninguna clase de discriminación por obviar la diferenciación e integración, ante cualquier situación de contexto psicosocial, podríamos preguntarnos y recordar lo siguiente ¿Reconozco en otros el universo único que soy? O estoy imponiendo mis diferencias, sobre las metas u objetivos de los demás.
Nunca debemos olvidar, que en nuestro camino, todos forman parte del viaje.









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