La violencia que sufrimos y la desigualdad que la provoca

Tipos de violencia

Equipo de investigación | Carrera de Psicología
Universidad de Costa Rica, Sede de Occidente

COLABORACIÓN | En Costa Rica, cuando hablamos de violencia, lo primero que viene a la mente suelen ser los robos, los asaltos o los homicidios que vemos en las noticias. La discusión pública y política se concentra en la criminalidad en las calles, como si la inseguridad fuera solo cosa de “malos” actuando por su cuenta. En este artículo resumimos los resultados de una investigación reciente sobre cómo se percibe la violencia en Centroamérica. Los datos muestran que, para la mayoría de la gente, la violencia callejera es la que más se reconoce, y también revela qué hace que unas formas de violencia nos parezcan peores que otras.

Pero esta manera de ver el problema es muy limitada. Cuando reducimos la violencia a los delitos visibles, terminamos ignorando sus causas de fondo: la desigualdad social, la exclusión y la falta de oportunidades. Estas condiciones, que muchas veces no se ven a simple vista, son las que generan y perpetúan los contextos de violencia en nuestras sociedades.

El estudio muestra que, en Centroamérica, la violencia en las calles es la que la gente considera más frecuente, por encima del bullying, la violencia verbal o incluso la violencia intrafamiliar. Esto tiene mucho que ver con lo visible que es: los delitos ocurren en espacios que compartimos todas las personas, como los barrios, las calles o el transporte público. Afectan nuestra vida diaria, nos generan miedo y hasta nos cambian la forma de movernos o de relacionarnos con el entorno.

Gráfico 1: Distribución de tipos de violencia

Sin embargo, que pongamos tanto el foco en la violencia callejera también tiene un lado problemático: cuando solo hablamos de lo que pasa en la calle, dejamos de lado otras formas de violencia que están más ligadas a las desigualdades estructurales de nuestra sociedad. Los hallazgos del estudio apuntan justo en esa dirección. Por ejemplo, las personas que se sienten parte de clases sociales más bajas tienden a percibir la violencia callejera como la más común. También quienes muestran menos tolerancia hacia la desigualdad económica suelen sentir con más fuerza la presencia de la violencia en su entorno. Esto sugiere que nuestra percepción no solo responde a si hemos sido víctimas de un delito, sino también a cómo vivimos la desigualdad en el día a día.

Desde la psicología social, entendemos que la violencia no surge de la nada. Está atravesada por condiciones históricas y estructurales: contextos marcados por la desigualdad, la exclusión y la opresión crean el caldo de cultivo para que florezcan distintas formas de violencia. Investigaciones internacionales lo confirman: las sociedades más desiguales suelen tener tasas más altas de violencia y criminalidad. ¿Por qué? Porque la desigualdad erosiona la cohesión social y aumenta las tensiones entre las personas. En regiones como Centroamérica, donde la brecha entre ricos y pobres es enorme, la violencia no es solo un problema de delincuencia, sino un síntoma profundo de cómo están organizadas nuestras sociedades.

Que la violencia callejera sea lo que más nos preocupa tiene lógica: es la que más vemos, la que más nos afecta en lo cotidiano. Pero cuando nos quedamos solo con esa mirada, el problema se reduce a un asunto de seguridad y las soluciones terminan siendo castigos, en lugar de atender lo que realmente está detrás.

Para entender la violencia en nuestra región tenemos que aprender a mirar más allá de lo evidente. Hablar de desigualdad, exclusión y falta de oportunidades no es justificar lo que pasa, sino reconocer que, si queremos que algo cambie de verdad, tenemos que mirar de frente cómo está construida nuestra sociedad.

Si quieres saber más sobre esta investigación puedes acceder a:

https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/ranuario/article/view/2725/3173

Autores:

Kevin Oses Berrocal

kevin.oses@ucr.ac.cr

Valeria Seballos Mora

valeria.seballos@ucr.ac.cr

Juan Diego García-Castro

juandiego.garcia@ucr.ac.cr

Armel Brizuela Rodríguez

armel.brizuelarodriguez@ucr.ac.cr

Jerry Durán Alfaro

jerry.duran@ucr.ac.cr

Martín Camacho Pérez

jordy.camachoperez@ucr.ac.cr

Celia Ojeda Rodríguez

celia.ojeda@ucr.ac.cr

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