Himno de Grecia, legado del sacerdote Juan Garita Guillen

GRECIA. La identidad de un pueblo se construye a partir de todo aquello que lo hace único. Símbolos como la bandera, el escudo o el himno, son parte de esa imagen comunitaria.

El sacerdote Juan Garita Guillén, escribió el Himno de Grecia en marzo de 1904. Su composición, un gran legado de este religioso a los griegos.

“Que la paz y la unión venturosa, vuestras nobles virtudes abonen, y de frutos copiosos coronen, a este pueblo pacífico y fiel”, cita el último párrafo de esta melodía que destaca la nobleza del pueblo griego.

Según datos de Ronald Castro, aficionado histórico, Juan Garita Guillén, nació el 14 de febrero de 1859 en Cartago. Fue el hijo mayor del matrimonio formado por don Rosa Garita Víquez y doña Juana Guillén Mora.

Estudió mientras trabajaba. Quiso formalizar su preparación académica en el Colegio San Luis Gonzaga, pero sus recursos escasos recursos económicos lo impidieron. Por fortuna, consiguió con un amigo, la suma de tres pesos que requería para pagar la matrícula e iniciar el curso lectivo de primer nivel.

Posteriormente, entró al Seminario Mayor en San José. De esa época, Garita recordó en una epístola de 1903, “en 1879, y con motivo de una visita de don Tomás (Guardia) al Colegio Seminario, la Obediencia me obligó a poner letra al Himno (Nacional de Costa Rica)”. Previamente, fue entonado con una letra compuesta por el colombiano José Manuel Lleras.

Este poema estuvo vigente hasta 1888, cuando Juan Fernández Ferraz, compuso un nuevo texto para acompañar la música del canto nacional; sustituida por la actual de José María Zeledón Brenes.

En 1885, publicó una hoja suelta, protestando por la expulsión de dos colegas, durante el conflicto de liberales en el poder y la iglesia. Tal acción le valió el encarcelamiento, veinticuatro azotes y confinamiento en la isla San Lucas.

Una vez libre; fue cura en Heredia Santa Ana, Santa María de Dota, Paraíso, Escasú, Tabarcia, Térraba, San Pablo de Puriscal, Piedras Negras, Sabanilla de Alajuela, Grecia y Tierra Blanca. Lugar en que falleció, luego de una vida dedicada al sacerdocio y las letras, el 18 de enero de 1914.

*Fotografía: Publicada en la revista «Páginas Ilustradas» en 1909