

Anyelin Campos / acampos@elsoldeoccidente.com
PALMARES. Se acerca la culminación de la primera etapa de reconstrucción del templo parroquial de Palmares, y ya se avanza en la segunda, que es la colocación de una estructura metálica tipo americana, entre el cielo raso y el techo del templo.
Durante aproximadamente tres años, el pueblo palmareño ha trabajado y colaborado por recaudar fondos para la reconstrucción del templo, luego de que sufriera daños en el año 2012, producto del terremoto de Nicoya.
“El problema que tenía el templo de Palmares, era que con un movimiento sísmico, la estructura se movía en distintas direcciones, porque no tenía algo que lo unificara y le diera soporte. Con estos refuerzos que se están haciendo se amarra toda la estructura, de manera que con un terremoto, Dios primero no pasará, pero en un eventual terremoto, el templo se mueva uniformemente”, explica el sacerdote Jonathan Rojas.
Las obras para la reconstrucción del templo fueron calculadas en 400 millones de colones aproximadamente, gracias a la colaboración del pueblo, en mayo del año anterior se inició con la primera etapa.
Dicha etapa, consistía en la perforación de las paredes, para su reforzamiento con la introducción de 139 varillas que fueron colocadas en todas las paredes del templo y la colocación de una mezcla especial.
Dicha etapa, está a punto de concluir, pues solo falta media pared trasera de la estructura. La segunda etapa, que reciente- mente se inició, está a cargo de la empresa ramonense Guariana Construcciones S.A. y consiste en una estructura metálica colocada entre el cielo raso y el techo, el propietario de la empresa y encargado de la obra, Róger Campos comenta el proceso de este proyecto.
“Para Guariana Construcciones, es todo un reto; no tanto la elaboración, como la colocación de la estructura, porque trabajamos sobre el cielo raso que debemos proteger, tanto de factores ambientales, como de los riesgos que eventualmente se puedan presentar en el proceso de montaje. Sin embargo, hemos avanzado sin ningún inconveniente, en un 25% esta etapa y esperamos darle fin dentro de cinco semanas aproximadamente”, explica Campos, propietario de la empresa constructora.
Por otro lado, el Pbro. Jonathan anuncia al pueblo de Palmares, que debido al ruido que ocasionan los trabajos, el templo parroquial permanece cerrado entre semana, mientras tanto las eucaristías se celebran en el salón parroquial.
Importante destacar, que los fines de semana el templo se abre, y las misas del fin de semana se realizan con normalidad en el templo parroquial. Las últimas etapas de la reconstrucción, enfatizan en la parte estética del templo, como la colocación de los vitrales completamente restaurados, también la reincorporación de algunas piedras que se han caído, y por último la reparación del altar de mármol.







