Joven ramonense con futuro prometedor en Triatlón


Carolina Elizondo

celizondo@elsoldeoccidente.com

SAN RAMON. Con dedicación y esfuerzo un ramonense de 16 años se abre paso en el deporte demostrando su talento en varias disciplinas. Su nombre es Sebastian Salazar, quien a su corta edad va dejando huella en la pista.

Sebastián inició su práctica deportiva en la escuela. Participó en fútbol en San Ramon United desde los 8 años, también practicó Tenis. En el colegio incursionó en el Baloncesto al cual sigue ligado, jugó en torneos de FECOBA quedando en cuarto lugar a nivel nacional con el Colegio Patriarca San José y ganó un torneo internacional en David, Panamá en 2019. A mediados del 2020 empezó mostró interés por el ciclismo y decidió completar un triatlón igual que su papá Ignacio Salazar, quien lo practica desde 1994.

El año pasado fue la primera vez que el joven participó en un triatlón y la experiencia lo motivó a seguir adelante. “Mi primer evento fue a los 15 años en un triatlón. Disfruté mucho por el ambiente tan lindo que se vivió y la experiencia de competir por primera vez”, detalló.

En febrero formalmente arrancó con el entrenamiento con el equipo TRI TRAINING CR liderado por Carolina Mora. Con solo pocos meses de entrenamiento tuvo un avance muy grande y participó en el Triatlón de la Joya quedando en 9no lugar general y en la final de los Juegos Nacionales.

En noviembre obtuvo un quinto lugar en el Duatlٕón Need for Speed, siendo su primera carrera oficial de 5 kilómetros y mejoró su tiempo considerablemente. Sebastian tomó el resultado con mucha alegría pero con humildad, pues sabe que aún tiene mucho que mejorar. Sin embargo está consciente que fue una oportunidad muy buena para foguearse con atletas de alto rendimiento.

EL ESTUDIO Y EL DEPORTE VAN DE LA MANO
Sebastián combina el deporte del triatlón (Natación, ciclismo y atletismo) con el baloncesto. “Entreno normalmente 6 días a la semana y algunos días realizó doble sesión, me levanto en la madrugada para entrenar”. Pero eso no es todo lo que hace, él combina su entrenamiento con los estudios, logrando un excelente rendimiento académico. En el 2021 su promedio general anual fue de 98.17 y ha sido muy similar durante todos los años del colegio. Quiere estudiar Medicina y sabe que para ello debe esforzarse mucho.

La práctica del triatlón no es sencilla pues requiere mucho esfuerzo. Para el joven no ha sido fácil pues prácticamente todos los días debe hacer una o dos sesiones y balancear esto con su prioridad que es el estudio, su clave para lograr el ese balance es disfrutar lo que hace.

“Es sin duda un reto, pero lo bonito es que existe un ambiente muy sano en el que comparto con amigos y tener buenos resultados motivan a seguir, a pesar de que no son lo único importante. Hay muchos beneficios más. Siempre hacer las cosas con pasión y disciplina y sin importar que tan difícil sea el objetivo intentarlo, ese es el verdadero logro”.

Uno de lo momentos que marcó la vida de Sebastian fue la muerte de su madre, en ese instante y con el apoyo de su padre,  el joven tomó la decisión de encaminar su vida y le comentó a don Ignacio sus planes a futuro, los cuales van por buen camino.

“Para mi como padre es un orgullo ver como Sebastián se esfuerza al máximo en todo lo que hace, tiene una fuerza de voluntad muy grande y sabe cuáles son sus prioridades muy claramente. Sabe que el talento se desperdicia a diario en muchos jóvenes y son la disciplina y la voluntad las que rinden frutos si se mantienen en el tiempo y esa es la parte más difícil. El deporte es como una llave para encontrar un amigo que le enseña muchas cosas buenas, lo aleja de vicios y le enseña que todo cuesta, pero al final vale la pena el esfuerzo. Es difícil dar un consejo a los demás padres pues todos los jóvenes son diferentes y uno como padre tiene aciertos y fallos. En mi caso me ha ayudado tener una comunicación muy constante con El, ser consistente en mis mensajes y tratar de dar el ejemplo. Así mismo ser transparente en nuestros yerros y dudas como padres y como equivocarse es parte del proceso de aprendizaje tanto de ellos como de nosotros, y que los triunfos siempre van a estar precedidos de dificultades, errores y en muchos casos lágrimas. Y en ese proceso de prueba y error es fundamental irlos apoyando para que vayan encontrando su vocación y lo que les ayude a crecer como personas integrales y a ser felices», así es como describe Ignacio Salazar lo orgulloso que se siente al acompañar a su hijo en este proceso de formación.

«Sebastián cuenta con todo mi apoyo y el de sus abuelitos, tíos y primos que lo aman, valoran y admiran. A pesar de que perdimos a su madre hace 2 años, Él ha logrado reorientar su energía en dedicar todos sus logros a la memoria de una mujer valiente que nos gusta pensar que sonríe cada vez que lo ve salir con alegría a dar lo mejor de sí en todo lo que hace», agregó.

Sin duda, hay tres palabras que expresan quién es Sebastian: disciplina, esfuerzo y dedicación. Con su ejemplo muchos jóvenes podrán aventurarse en el ámbito deportivo sin dudar que pueden lograr grandes metas si se lo proponen, así como lo ha hecho el joven atleta.

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