
En estos días, la odontología busca un nuevo rumbo; la prevención de la enfermedad y la promoción de la salud. Ambos objetivos buscan desa- rrollar un conocimiento mayor sobre el cuidado bucal en la población, por ejemplo en una buena técnica de cepillado, la motivación de usar hilo dental desde los primeros años de vida y complementar la higiene oral con enjuagues, prácticas que ayudan a prevenir caries y enfermedades aledañas como problemas en la encía.
El papel de los padres de familia en este nuevo rumbo es indispensable; ya que ellos juegan un rol vital en dos aspectos:
Supervisión y motivación de los menores o adolescentes. La primera, radica en verificar que no se hagan daño a nivel de tejidos blandos como la encía y que la limpieza bucal se realice con una adecuada técnica. El segundo aspecto reside en preo- cuparse en la buena salud oral del menor, llevándolo a revi- siones periódicas al odontólogo y dando el ejemplo con su propia higiene bucodental.
Según un estudio mexicano hace falta una mayor preocupa- ción por parte de los padres de familia por cuidar los dientes, tanto de los de leche como los permanentes en los niños; los cuales son responsabilidad de ellos. La necesidad de una visita al odontólogo mínimo dos veces al año contribuye no solo en el aspecto bucodental, sino también en el área económica, ya que se pueden evitar tratamientos invasivos y de alto costo.
Sin lugar a duda, la educación a nivel oral es de suma impor- tancia para que cada persona en su proceso de aprendizaje pueda auto-responsabilizarse de una buena salud integral, donde no solo velamos por el buen funcionamiento y mante- nimiento de la boca, sino de todo nuestro organismo. En este nuevo año seamos personas dispuestas a aceptar el reto de esta nueva actitud, la cual radica en estancar y erradicar el avance de la enfermedad y promocionar una buena salud integral.









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