
Mediante la presente hago uso de mi derecho de respuesta, en relación con la publicación de este medio del día 26 de Enero, en la que de manera muy laxa se aborda el tema de un supuesto estado de mora de mi persona con la Caja Costarricense del Seguro Social.
Primero. Quiero aclarar a la opinión pública, que no soy patrono de ningún trabajador, por lo que no existe relación en este incidente con la malsana tendencia de algunas empresas de no responder ante sus obligaciones con sus trabajadores. La supuesta mora se relaciona con un seguro voluntario que me cubre personalmente.
Segundo. Acudí al seguro voluntario para un trámite personal ante una operación de carácter privado donde se me solicitaba un seguro voluntario. Soy usuario de servicios de medicina particular, por lo que no he tenido que recurrir al uso de ese seguro voluntario más que una vez.
A pesar del carácter voluntario de este seguro, no he podido renunciar a este desde el momento en que terminó mi convenio privado; entenderá el lector que una vez terminado mi ligamen en la operación privada, no necesito más del seguro voluntario y decidí prescindir de este desde mi fuero personal. Lamentablemente dicha renuncia no se tramitó, pues lo sabrán quienes estén enrolados en esta dinámica, es muy difícil renunciar a un seguro voluntario; parte de la herencia burocrática contestataria de la CCSS para perseguir eso sí, a quienes evaden con conocimiento de causa.
Tercero. Es correcto que en algún momento existió un atraso en el pago de estas cargas sociales derivadas de ese seguro a razón de lo expuesto. Es conocido por los ciudadanos que existen cargas muy duras de las cuales no me excluyo en mi condición de ciudadano. Sin embargo este atraso no se encontró en mora como argumenta el medio El Sol de Occidente, sino en arreglo de pago desde Setiembre de 2015. Condición que dista del comportamiento despreocupado e irresponsable que el medio pretende endilgarme.
Cuarto. El arreglo de pago mencionado no se ejecutó hasta varios meses posteriores debido al trámite que la CCSS ha ejercido. De modo tal que la documentación que utilizó este medio para su nota no es precisa y parece desactualizada. Se ofrecieron en momento oportuno, recibos que corroboraban la situación, pero estos fueron excluidos de la nota.
Quinto. A pesar del arreglo de pago vigente, la deuda al día de hoy está cancelada.
Conocemos en la tendencia política que me acoge hoy en día, que existen intereses tradicionales que distribuyeron esta información desactualizada con fines meramente deshonestos. Se nos ha informado de otros medios que esta información tendenciosa les ha sido manifiesta, sim embargo luego de conversaciones con mi persona, ha quedado claro que no es una información verídica y desnuda ha quedado la intención de quienes intentan colocar esta desinformación.
A pocos días de las elecciones, y siendo nuestra tendencia una de las más aceptadas en San Ramón no es de extrañar, pero repudiamos esta manera de hacer política heredada de políticos mañosos de antaño y de obsoletas campañas.
También nos parece peligrosa la actitud del periódico en que se publica esto, pues en tiempo se hizo ofrecimiento de los recibos que contradecían la información desactualizada que se les facilitó; con esto hicieron caso omiso al conocido principio del fairness o balance periodístico, fallando en su razón de ser.
En este pueblo todos nos conocemos. Mi corazón es ramonense y se me conoce por eso. Esa carta de presentación es la que cuenta ante los votantes y no la información tendenciosa que se les ha querido presentar.
Atentamente:




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